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martes, 3 de enero de 2012

El gran Gatsby (2012)

Leonardo DiCaprio es "El gran Gatsby"

La versión de «El gran Gatsby» que supone el reencuentro de Leonardo DiCaprio con su director en «Romeo y Julieta, de William Shakespeare» es la quinta del clásico homónimo de Francis Scott Fitzgerald: la primera, muda, se tituló en España “La dicha de los demás” (1926), siendo dirigida por Herbert Brenon y estando protagonizada por Warner Baxter (Jay Gatsby), Lois Wilson (Daisy Buchanan), Neil Hamilton (Nick Carraway) y el luego famoso William Powell (George Wilson); la segunda, “The Great Gatsby” (1949), no estrenada en cines españoles y protagonizada por el célebre Alan Ladd, bajo la dirección de Elliott Nugent; la tercera y más famosa (a pesar de su notable fracaso comercial), “El gran Gatsby” (1974), fue dirigida por el británico Jack Clayton con un reparto de campanillas, integrado por Robert Redford (Gatsby), Mia Farrow (Daisy), Bruce Dern (Tom Buchanan), Karen Black (Myrtle Wilson), Scott Wilson (George Wilson) y Sam Waterston (Nick Carraway); y la cuarta, la realizó para televisión Robert Markowitz en 2000, protagonizándola Mira Sorvino (Daisy), Toby Stephens (Gatsby), Paul Rudd (Carraway) y Martin Donovan (Tom Buchanan).
La trama de esta nueva versión no difiere, a priori, de lo narrado en la novela de Fitzgerald y en las adaptaciones que la precedieron: nos hallamos en la América de los años 20; Nick Carraway (Tobey Maguire) acaba de alquilar una casa en West Egg (Long Island), donde tiene como vecino al joven y famoso multimillonario Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio), un hombre solitario que vive acompañado de cierta aureola misteriosa, casi legendaria. La prima de Nick es Daisy Buchanan (Carey Mulligan), casada con Tom Buchanan (Joel Edgerton), ambos asimismo residentes en West Egg. Será a través de ellos como Nick conocerá, primero, a Jordán Baker (Elizabeth Debicki), una chica con la cual Daisy intenta emparejarle, y más adelante entablará amistad con el mismísimo Jay Gatsby. Contrariamente a lo que Nick se esperaba, Gatsby es un hombre sensible y refinado, muy distinto de, por ejemplo, Tom, el brutal marido de Daisy. Andando el tiempo, Nick descubrirá que, a pesar de toda su riqueza, Gatsby es un hombre que no ha superado la frustración de no haber conseguido el amor de Daisy, la mujer de su vida. Paralelalemente, jugará un papel decisivo otra fémina, Myrtle Wilson (Isla Fisher), amiga de codearse con la alta sociedad de Long Island y casada con George Wilson (Jason Clarke), el modesto dueño de un garage cuyos celos tendrán peligrosas consecuencias.
En diciembre de 2008, poco después del estreno de su anterior película, “Australia”, Baz Luhrmann anunció su intención de llevar a cabo esta nueva lectura fílmica del célebre libro de Fitzgerald. Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire fueron las primeras y únicas elecciones para los papeles de Gatsby y Nick Carraway, respectivamente.'Por su parte, la ascendente Carey Mulligan (“An Education”, “Wall Street: el dinero nunca duerme”, “Drive”) salió elegida para encarnar a Daisy, por encima de una larga lista de actrices consideradas previamente (Amanda Seyfried, Rebecca Hall, Keira Knightley, Blake Lively, Abbie Cornish, Michelle Williams, Natalie Portman, Eva Green, Anne Hathaway, Olivia Wilde, Jessica Alba y Scarlett Johansson). Por su parte, Ben Affleck fue la primera elección para el papel de Tom Buchanan, que tuvo que rechazar por problemas de agenda laboral, siendo finalmente elegido Joel Edgerton (“Animal Kingdon”,”La cosa”) tras barajarse a Bradley Cooper y Luke Evans.
A pesar de que la acción transcurre en los Estados Unidos de la década de los 20, este re-make de “El gran Gatsby” se ha rodado íntegramente en Australia, y más concretamente en Sydney y sus alrededores, y en decorados erigidos en los estudios de la Fox en la mismaT localidad. La principal razón para ello fue el abaratamiento de costes, por más que sus 120 millones de dólares australianos de presupuesto, equivalentes a 118 millones de dólares norteamericanos, dan a entender que este nuevo Gatsby está lejos de ser una producción de rebajas, y sí por el contrario una producción ambiciosa.
Texto: © Tomás Fernández Valentí

viernes, 18 de noviembre de 2011

Ghost Rider: Espiritu de venganza (2012)

Nicolas Cage vuelve a ser El Motorista Fantasma
Por más que los resultados artísticos de Ghost Rider (El Motorista Fantasma) (2007) no fueran como para lanzar cohetes, esta adaptación del famoso personaje de los Marvel Comics creado por Roy Thomas, Gary Friedrich y Mike Ploog en 1972 funcionó bastante bien en taquilla, como atestiguan los más de 52 millones de dólares que recaudó en su primer fin de semana de exhibición en los Estados Unidos, y que acabaron convirtiéndose en casi 116 millones al final de su explotación en cines norteamericanos, y en más de 228 millones a nivel internacional.
No es de extrañar en este sentido, y sobre todo teniendo en cuenta lo flojo, cuando no decididamente mal, que han funcionado sus últimas películas a nivel taquillero (Teniente corrupto, El aprendiz de brujo, En tiempo de brujas,Furía ciega), que Nicolás Cage haya decidido interpretar de nuevo a Johnny Blaze en una secuela de Ghost Rider (El Motorista Fantasma) que forma parte del lote de cinco, ¡5!, películas en las que acaba de intervenir el actor con vistas a recuperar el perdido tirón comercial: además de en Ghost Rider. Spirit of Vengeance, a Cage le veremos en el drama Trespass, de Joel Schumacher, junto a Nicole Kidman (otros dos que tal...); el thriller Seekingjustice, de Roger Donaldson; y el film de acción Medallion, de Simón West (su director en Con Air. convictos en él aire); y le oiremos en la versión original de la película de animación The Croods, de Kirk De Micco y Chris Sanders, poniendo la voz a uno de los personajes. Ghost Rider: Spirit of Vengeance se anuncia como una secuela con un planteamiento alejado del primer título. De entrada, nuevo director, o mejor dicho, directores: Mark Steven Johnson, realizador que debutara en 1998 con la estimable El inolvidable Simon Birch, y que luego, y vayan a saber ustedes el porqué, convenció a los productores de que estaba capacitado para hacer cine de superhéroes, perpretrando a continuación Daredevil y Ghost Rider (ElMotorista Fantasma), ha sido sustuido por otros dos, Mark Neveldine y Brian Taylor, firmantes de las dos entregas de Cranck y de Gamer. Dicho así no parece que hayamos salido ganando con el cambio, aunque puede que el producto resultante sea más divertido, de puro delirante.
La trama nos muestra a Blaze (Cage), varios años después de la acción del primer film, viviendo como una solitaria alma en pena y atormentado por sus poderes infernales, que son para él una maldición. Un tal Moreau (Idris Elba), que asegura ser miembro de la orden del arcángel Miguel, el ángel guerrero, le elige para que se convierta en el protector de una madre y su hijo que están siendo perseguidos por Roarke Carrigan, alias Blackout (Johnny Whitworth), un diabólico personaje sobre el cual existen testimonios de su existencia que se remontan a siglos en el pasado. Una vez más, jugará un papel determinante en la trama el Diablo, aquí encarnado por Ciarán Hinds, reemplazando a Peter Fonda, quien lo interpretó en la primera película. Apuntar, finalmente, que otro personaje involucrado en la trama es un monje encarnado nada más y nada menos que por Christopher Lambert (!), quien habría declarado a diversos medios que estuvo tres meses     entrenándose en el manejo de la espada para preparar su papel, además de aparecer con el cráneo rasurado. A pesar de que la idea de hacer una secuela se anunció nada más estrenarse la primera película, el proceso se ha ido alargando hasta el día de hoy, y durante el mismo han variado algunos intérpretes, tal es el caso de Peter Fonda, quien habría manifestado en un primer momento su interés por repetir como Mefistófeles, y Eva Mendes, la cual en julio del año pasado ya hizo público que no iba a intervenir en esta secuela. Continuación que, según Cage, no es tal, pues en sus propias palabras nos hallaremos ante «una interpretación sobre el Motorista Fantasma completamente original. No es exactamente una secuela. Es "Ghost Rider. Spirít ofVengeance", y todo lo que en ella aparece es completamente diferente, incluyendo una secuencia sobre el origen del personaje. Aquí tenemos nuevas cámaras [la película se ha rodado en 3D] y altas dosis de adrenalina, como si se tratara de deportes de riesgo. Esta película es como una increíble carrera de obstáculos». Puede que tenga mucho que ver en el resultado el hecho de que, en esta ocasión, el argumento sea obra de David S. Goyer, guionista de las tres entregas deBlade (de las cuales realizó la tercera) y los tres Batman de Christopher Nolan, así como de la nueva versión de Superman que produce y co-escribe Nolan, Man of Steel, bajo la dirección de Zack Snyder (SuckerPunch), y por tanto, una autoridad en materia de adaptaciones al cine de cómics de superhéroes.
Texto © Tomás Fernández Valenti

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Contraband (2012)

Mark Wahlbergh, un padre de familia llevado al limite
En 2008, un thriller policíaco rodado en régimen de coproducción entre Islandia, Alemania y Holanda titulado Reykjavik-Rotterdam, dirigido por Óskar Jónasson y protagonizado por el actor y también guionista, productor y realizador Baltasar Kormakur, alcanzaba una notable repercusión internacional, a pesar de haberse estrenado en su mayor parte en salas de versión original subtitulada, tal y como ocurrió, sin ir más lejos, en España. En el mismo, Kormakur encarnaba a un exdelincuente islandés, ahora rehabilitado, y que malvive junto a su esposa y su hijo ganándose el sustento como guardia de seguridad hasta que, agobiado por las deudas, aceptaba llevar a cabo «un último golpe», consistente en viajar en un carguero hasta Holanda, hacerse con un alijo de droga y traerlo de contrabando, lo cual le significaba meterse de lleno en una peligrosa aventura que ponía su vida, y la de sus seres queridos, pendientes de un hilo.
Reykjavik-Rotterdam acaba de ser objeto de una nueva versión producida en los Estados Unidos y adaptada al gusto del público norteamericano, titulada Contraband, que curiosamente ha sido dirigida por el mismo protagonista del film original. Ya hemos mencionado que Baltasar Kormakur también es director de cine; de hecho, en su Islandia natal (nació el Reykjavik el 27 de febrero de 1966), es una de las mayores estrellas de la cinematografía de su país; y, aunque a simple vista su nombre no nos suene, no es un completo desconocido en España ni mucho menos. De entrada, Kormakur debutó como realizador con una comedia estrenada en nuestro país, titulada 101 Reikiavik (2000) y protagonizada por la actriz española Victoria Abril. Posteriormente, y tras otro largometraje de producción islandesa, realizó un film en coproducción con los Estados Unidos que fue su primera experiencia en el cine en lengua inglesa: A Little Trip to Heaven (2005), protagonizado por Forest Whitaker, Julia Stiles, Peter Coyote y un todavía desconocido Jeremy Renner, y comercializada en DVD como Verdades ocultas. Kormákur siempre ha tenido un pie puesto en el cine estadounidense, tal y como corrobora el hecho de que otro de sus largometrajes como director sea de producción íntegramente estadounidense: el thríller Inhale (2010), con un interesante reparto que incluye a Dermot Mulroney, Diane Kruger, Sam Shepard, Vincent Pérez, Rosanna Arquette, David Selby y el español Jordi Molla.
Contraband sitúa su acción en Norteamérica, pero en sus líneas generales se mantiene bastante fiel a la trama de su precedente islandés (nada raro, por otra parte, habida cuenta de que ya se trataba de una película ligeramente «a la americana»). Así pues, el protagonista, Chris Farraday (Mark Wahlberg), también es aquí un expresidiario que, tras haber pasado una temporada «a la sombra», ha decidido vivir tranquilo el resto de su vida junto a su amada esposa, Kate (Kate
Beckinsale), y sus hijos en edad escolar. Pero las cosas les van mal y la necesidad de dinero empieza a ser acuciante; tanto, que al final Chris acepta la oferta del violento hampón Tim Briggs (Giovanni Ribisi) de ponerse al frente de un equipo de hombres a bordo de un carguero, haciéndose pasar por marineros comunes, pero cuyo auténtico propósito es recoger un valioso alijo de droga y traerlo de vuelta. Ni que decir tiene que las cosas se complicarán enormemente, hasta el punto de que Chris y sus colegas no solo deberán luchar duramente por sus vidas, sino que el protagonista tendrá que emprender una carrera a contrarreloj para regresar a su hogar y salvar a su familia. El elenco de Contraband se completa con un excelente elenco de intérpretes de carácter, entre los cuales destacan Ben Foster (The Mechanic), J.K. Simmons (trilogía Spider-Man), Lukas Haas (el inolvidable actor infantil de Único testigo) y Diego Luna (Solo quiero caminar).
Mark Wahlberg es también uno de los productores de Contraband, una película que forma parte del lote de proyectos en los cuales la estrella de The Fighter se verá implicada de aquí a 2014. El actor es asimismo el protagonista de Ted, una comedia familiar co-escrita y dirigida por Seth MacFarlane, en torno a un hombre que ve cómo un sueño de su infancia se hace realidad el día que su osito de peluche cobra vida (y habla con la voz del propio MacFarlane en su versión original); Mila Kunis, otra vez Giovanni Ribisi y Linda Vandervoort (serie V) le secundan en el reparto. A continuación, Wahlberg será uno de los protagonistas de la comedia de acción Good Time Gang, cuyo guión firma Max Landis, hijo de John Landis. Su siguiente proyecto es 2 Guns, film de acción basado en un cómic de Steven Grant donde volverá a ser dirigido por Baltasar Kormákur; y al mismo le seguirá Broken City, película policíaca realizada por Alien Hughes (Desde el infierno) y co-protagonizada por Catherine Zeta-Jones y Russell Crowe.

Texto © Tomás Fernández Valentí

martes, 8 de noviembre de 2011

Mirror Mirror (2012)

Julia Roberts, la reina malvada de la nueva version de "Blancanieves"
La historia se repite. Si hace ya veinte años compitieron en los cines, y con un año de diferencia, dos versiones de «Las relaciones peligrosas», de Choderlos de Lacios (Las amistades peligrosas, de Stephen Frears, y Valmont, de Milos Forman), y posteriormente, y para no alargarnos, se vieron las caras dos películas sobre meteoritos gigantes (Deep
lmpact, de Mimi Leder, y Armageddon, de Michael Bay), en 2012 nada menos que dos versiones del célebre cuento de hadas de los hermanos Grimm «Blancanieves y los siete enanitos» llegaran a los cines de todo el mundo, ambas de elevado presupuesto y con sendos elencos de estrellas en sus respectivos repartos, dispuestas a convertirse en dos de los grandes éxitos de taquilla del año. La que se estrenará en segundo lugar, más
concretamente el 1 de junio de 2012 tanto en los Estados Unidos como en numerosos países del resto del mundo (entre ellos, el nuestro), es la que, a priorí, ofrece mayores posibilidades de éxito comercial, habida cuenta de que su reparto está encabezado por una de las figuras juveniles de mayor tirón taquillero en estos momentos: Kristen Stewart, la heroína de la saga Crepúsculo, cuya cuarta entrega se estrena este noviembre en todo el mundo y que, consciente de que en noviembre de 2012 va a terminar su período profesional en el papel de Bella Swan con el estreno de La saga Crepúsculo: Amanecer (2ª parte), anda estos días buscando la manera de prolongar su carrera en el cine más allá del papel que hizo de ella una estrella (fugaz o no, eso todavía está por ver). La versión de Blancanieves «de» Kristen Stewart se titula Snow White and the Huntsman, es decir, «Blancanieves y el cazador»; la dirige el debutante Rupert Sanders, bajo el paraguas financiero de Universal Pictures; y su reparto se completa con los nombres de Chris Hems
worth (Thor), como el cazador; Charlize Theron, como la malvada reina y madrastra de Blancanieves; y un cupo de secundarios de lujo que incluye a lan McShane, Ray Winsto-ne, Toby Jones, Eddie Marsan y Bob Hoskins. Snow White and the Huntsman se anuncia como una versión más aventura que «mágica», con una Blancanieves guerrera aliándose con el cazador que inicialmente ha sido contratado por la reina para asesinarla a fin de derrocar juntos a la tiránica madrastra.
Pero la versión que aquí y ahora centra nuestra atención es la versión de Blancanieves, todavía sin título definitivo (de ahí que sea conocida como Untitled Snow White), que será la primera en llegar a las pantallas norteamericanas, más concretamente el próximo 16 de marzo. Coproducida y distribuida por Relativity Media, esta versión cuenta, de entrada, con el aliciente de venir dirigida por Tarsem, o Tarsem Singh (cuando firma con su nombre completo), realizador de la taquillera La celda y de la más minoritaria pero muy reputada The Fall (El sueño de Alexandria), y que a finales de este año (en España, el 23 de diciembre) estrena Immortals, su espectacular película de aventuras mitológicas protagonizada por el futuro Superman, Henry Cavill. Sin embargo, la principal atracción de cara al gran público de esta Blancanieves consistirá en ver a Julia Roberts asumiendo el papel de la malvada reina. Por su parte, el papel de la princesa Blancanieves corre a cargo de una joven actriz en alza, Lily Collins, hija del cantante Phil Collins vista recientemente en El sicario de Dios y Sin salida. El reparto se completa con un elenco harto interesante, en el cual hallamos a Armie Hammer en el papel del príncipe Andrew Alcott; de hecho, la elección de Hammer (visto, entre otras, en La red social y al cual también veremos en la esperada Edgar, de Clint Eastwood), quien logró el papel tras considerarse para el mismo a Alex Pettyfer (Soy el número cuatro), James Holzier y James McAvoy condicionó la elección de Lily Collins, dado que la primera candidata al rol de Blancanieves, Saoirse Roñan (Hanna), contrastaba físicamente con Hammer al emparejarlos.
En el elenco de la Blancanieves de Tarsem Singh hallamos también a Sean Bean, en el papel del rey, Nathan Lane, Mare Winningham y Michael Lerner. Anunciada como una versión tenebrosa, en la frontera misma con el cine de terror, del relato de los Grimm (algo, por lo demás, no especialmente novedoso: recordemos la extraña versión realizada para televisión por Michael Cohn en 1997, con Sigourney Weaver como la reina y Monica Keena como Blancameves), esta Blancanieves puede suponer una buena oportunidad para Julia Roberts de recuperar el tirón perdido a raíz del escaso éxito comercial de sus últimas propuestas (Luciérnagas en el jardín, Duplicity, Larry Crowne, nunca es tarde), con las relativas excepciones de Historias de San Valentín (donde tenía un papel corto dentro de un reparto coral) y Come, reza, ama.

Texto © Tomás Fernández Valentí